Humor comprometido

0
13

En una viñeta una niña llamada Mafalda acompaña a su madre la cual se encuentra con una amiga que le pregunta cariñosamente si ya hizo sus tareas, y la niñita le respondió “Y usted ¿ya pagó sus impuestos?”, este es el humor significativo y de compromiso que nos hizo disfrutar el genial Joaquín Salvador Lavado, que con el nombre de Quino y que ha fallecido la semana pasada dió vida a la niña irreverente, con aires de adulta llamada Mafalda.

Quino nació en Mendoza el 17 de julio de 1932, a los 13 años se manifestó su vocación al ingresar al colegio de Bellas Artes, pero no se sintió satisfecho con los protocolos inevitables de la enseñanza y prefirió entregar su genio al humor y las historietas a pesar de considerarse un pésimo dibujante; a los 18 años publicó en Buenos Aires su primera viñeta y 12 años después nacería Mafalda, su creación emblemática, con una finalidad publicitaria; un año después en el semanario Primera Plana de Buenos aires, impulsado por su esposa Alicia Colombo, ella confió y descubrió las posibilidades de Mafalda hasta tal punto que el 2014, al recibir Quino el premio Príncipe de Asturias se lo dedicó a su cónyuge.

Mafalda no fue su única creación, y él mismo la consideró un personaje más de historietas, en 1973  en lo mejor de su celebridad dejó de dibujarla por no hacerla repetitiva, el genio de Quino no dejó de reflejarse en el resto de sus creaciones, obviamente lanzado a la fama por la pequeña respondona, que amaba a Los Beatles y la paz.

A lo largo de su vida Quino produjo libros entre los que destacan “Quinoterapia”, “Si, cariño yo no fuí” y “Simplemente Quino”; al presentar problemas con la vista y dificultades para desplazarse desde el 2006 dejó de dibujar, le disgustaba el invierno y por eso se repartía todo el año entre Argentina y España, a su modo y de buen humor tuvo una ancianidad agradable.

Las historietas o “cómics” ya hace mucho cumplieron la centuria, pero en su mayor parte se dirigieron a los niños con situaciones y personajes que si bien han trascendido al tiempo no mostraron más que la capacidad de marketing de las viñetas, las cuales llegaron a extremos de fantasía o de grotesco y hasta desagradable, sin embargo no hay quien de niño no haya leído esas páginas, algunos personajes como Superman, Batman o los Halcones Negros, y animales personificados como Mickey, Bugs o Porky fueron nuestras primeras lecturas que hacíamos voluntariamente, aunque para muchos la lectura quedó en que debía venir acompañada de figuritas.

Quino entre otros creó historietas para adultos, su compromiso social se manifestó de este modo y su vena tuvo altos valores de los que consideramos primordiales, como el amor, la honestidad, la sinceridad, la ecología; son valores que entienden muy bien los niños, y que necesitan llegar a los adultos.