La actualidad

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En diversos aspectos el Perú se encuentra en situación similar a cuando concluyó la Guerra del Pacífico, tanto en la economía como en la madurez de los políticos, las cifras macroeconómicas ya son de por sí más que alarmantes y los políticos están sacando lo peor de sí mismos; por un lado el Presidente de la República incapaz de reconocer y asumir sus errores y por el otro el Congreso lleno de personas incapaces de entender la realidad, buscando sus privilegios y torpedeando al Ejecutivo, negando la confianza al gabinete Cateriano, las distracciones mediante interpelación a los Ministros de Estado y hasta intentando vacar al Presidente; la pandemia del COVID es una situación que nos debería obligar a buscar un trabajo conjunto.

Somos a la vez la especie más colaborativa del planeta y la más egoísta y competitiva, por lo tanto los sistemas de convivencia social debían ser a la vez colaboracionistas y competitivos, un mal ejemplo está en el tráfico de Lima, competitivo y nada colaborativo; el sistema político no puede funcionar como en los tiempos normales, debe ser más colaborativo; la enfermedad es enemigo común de todos y así debe entenderlo políticos y empresarios.

Hace 140 años ante otro enemigo los políticos ya sean civiles o uniformados pusieron por delante sus intereses individuales y no el futuro del país, los caudillos como Piérola estaban preparando el escenario posterior al conflicto para asumir el poder después de la derrota y rendición, salvo escasos ejemplos como Grau y Bolognesi que pusieron por delante el deber y la dignidad por encima de su vida, o Ugarte que entregó su fortuna y su vida, o Cáceres que con sus fuerzas irregulares reemplazó exitosamente al ejército, o los batallones de artesanos y como en Lima universitarios que defendieron sus ciudades.

El enfrentamiento entre Congreso y gobierno es una traba para derrotar la pandemia y reactivar económicamente al país, pero los políticos similarmente a la guerra con Chile especulan por su futuro sin considerar a las multitudes de infectados; paralelamente los trabajadores de la salud, de limpieza, policías y militares son los héroes del actual conflicto; por ellos y los peruanos es imprescindible que se trabaje en una militancia patriótica, la pandemia y la guerra han desnudado nuestras debilidades como nación, tanto las estructurales como las morales y éticas, el proceso electoral en marcha probablemente tan sólo las agrandará.

En 1880 las fuerzas chilenas desembarcaron en nuestra zona el mes de febrero, los combates se realizaban tres meses después, sin embargo el Segundo Ejército del Sur, al mando del Coronel Leyva en Arequipa, por órdenes de Nicolás de Piérola no realizaron ninguna acción militar, abandonaron a Bolognesi en Arica y a Montero en Tacna porque era rival político del dictador, quien había dado un golpe de Estado en pleno conflicto, estas actitudes traidoras aún no son desterradas en el Perú.