Las Buenas Noticias

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El quinto factor que ahora viene a ser determinante para reducir las emisiones de carbono, según el informe de la BBC que estamos analizando, es que los negocios también se están volviendo verdes puesto que la caída del costo de las energías renovables y la creciente presión pública para que se actúe sobre el clima también están transformando las actitudes en los negocios.

Existen sólidas razones económicas para ello, ya no es urgente invertir en nuevos pozos de petróleo o centrales eléctricas de carbón que se volverán obsoletas antes de que puedan amortizarse a lo largo de sus 20 o 30 años de vida, ni es necesario tener en carteras riesgos asociados al carbono, la lógica se está reflejando en los mercados, solo este año, el vertiginoso precio de las acciones de Tesla la ha convertido en la empresa automotriz más valiosa del mundo; y en contraparte el precio de las acciones de Exxon, que llegó a ser la compañía más valiosa del mundo, cayó tanto que fue retirada del Promedio Industrial Dow Jones de las principales corporaciones estadounidenses.

A la vez, existe un impulso creciente para lograr que las empresas incorporen el riesgo climático en su toma de decisiones financieras, siendo el  objetivo hacer obligatorio para las empresas y los inversores demostrar que sus actividades e inversiones están dando los pasos necesarios para la transición a un mundo de cero emisiones netas.

Setenta bancos centrales ya están trabajando para que esto suceda, y la integración de estos requisitos en la arquitectura financiera mundial será un enfoque clave para la conferencia de Glasgow, esta tendencia nos da muchas razones para la esperanza en dicha conferencia, pero está lejos de ser un trato consumado, si bien el confinamiento causó una reducción de las emisiones, la normalización de actividades ha elevado los niveles nuevamente y los índices ya están volviendo a los niveles que tenían en 2019.

Según el Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático, el organismo respaldado por la ONU que recopila la ciencia necesaria para informar las políticas, para tener una posibilidad razonable de alcanzar el objetivo de 1,5 °C, debemos reducir a la mitad las emisiones totales para fines del 2030, lo cual significaría lograr cada año la reducción de emisiones que hubo en 2020 gracias a los confinamientos masivos debido a la pandemia, muchos países han expresado grandes ambiciones de reducir el carbono, pero pocos han implementado estrategias para alcanzar esos objetivos y el desafío para Glasgow será lograr que las naciones del mundo se adhieran a políticas que comenzarán a reducir las emisiones desde hoy.

La ONU dice que quiere ver el carbón eliminado por completo, el fin de todos los subsidios a los combustibles fósiles y una coalición global para llegar al cero neto para 2050, la naturaleza está dando su alerta en los niveles de calor insólitos que actualmente se viven en el hemisferio norte, la pérdida de glaciares, la elevación del nivel del mar y otros fenómenos no menos graves.