Otro buque cisterna iraní que transportaba combustible y piezas de repuesto para las refinerías se dirige a las costas Venezolanas

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Irán entregó el mes pasado combustible por valor de cinco petroleros a esta nación latinoamericana en dificultades. La semana pasada, los medios iraníes informaron que la marina del país se había preparado para repeler cualquier posible ataque contra sus petroleros con el objetivo de atacar a los buques comerciales de EE.UU. en el Golfo Pérsico.

El Golsan, un buque de carga de bandera iraní de uso general, se dirige a Venezuela y se espera que llegue al país el domingo o el lunes, según ha informado The Washington Post, citando a un analista que se dice está familiarizado con la situación.

Según MarineTraffic, en el momento de escribir este artículo, el Golsan está navegando entre las islas caribeñas de San Vicente y las Granadinas y Barbados, y está a unos 300 km de las aguas territoriales de Venezuela. El Golsan dejó su puerto de origen de Shahid Rajaei el 17 de mayo.

Russ Dallen, director general de la empresa de inversiones Caracas Capital Markets, con sede en Miami, cree que además de combustible, el Golsan «lleva piezas para seguir reparando las refinerías colapsadas de Venezuela». Con la ayuda de Irán, Caracas ya ha logrado abrir el enorme complejo de la refinería de Paraguaná, y reanudar parcialmente las operaciones de refinación.

Irán entregó un estimado de 1,5 millones de barriles de gasolina a Venezuela a bordo de cinco buques cisterna el mes pasado, y el primero de los buques, el Fortune, llegó al puerto venezolano de El Palito el 27 de mayo. Los Estados Unidos respondieron a la medida con nuevas amenazas de sanciones e incluso consideraron la posibilidad de interceptar los buques para evitar que lleguen a aguas venezolanas. Irán advirtió que respondería militarmente si sus barcos eran amenazados de alguna manera.

Venezuela tiene las mayores reservas de petróleo del mundo y la capacidad de refinar unos 1,3 millones de barriles de petróleo por día. Sin embargo, en el último año y medio, el sector petrolero del país se ha visto afectado por las aplastantes sanciones de EE.UU., que han paralizado la capacidad de producción, han causado escasez de piezas de repuesto y de mano de obra cualificada, y han dado lugar a una grave escasez de gasolina en todo el país. Los envíos de combustible de Irán fueron diseñados para hacer frente a la escasez, y para ayudar al estado a recuperar parte de su capacidad de refinación. Según Reuters, se espera que Irán continúe enviando combustible a Venezuela mensualmente hasta que se recupere la capacidad de producción del país.

EE.UU. impuso sanciones a la petrolera estatal venezolana PDVSA a principios de 2019, tras reconocer al autoproclamado «presidente interino» Juan Guaido como el líder legítimo del país. El presidente Nicolás Maduro criticó esa decisión y acusó a EE.UU. y a sus aliados de intentar dar un golpe de Estado contra el gobierno democráticamente elegido de Venezuela.

Fuente: Alerta Geo