Roja y blanca

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Se ha presentado la lamentable actuación de una de las parlamentarias tacneñas, un oscuro individuo domiciliado en Ciudad Nueva le cursó un documento proponiendo el cambio de la bandera nacional, las razones que da son igualmente oscuras y hace uso de términos pomposos como tratando de demostrar un alto nivel.

La parlamentaria sin mayor análisis y según dice presionada por el ciudadano de marras no tuvo mejor idea que darle trámite, y por oficio la hizo llegar a la Presidencia del Consejo de Ministros, la cual a su vez le dio curso hacia las Fuerzas Armadas, donde se truncó finalmente el trámite; el informe de un coronel del ejército, aparentemente experto en heráldica realiza un análisis de la propuesta imagen, encontrándola correcta desde el punto de vista estético aunque inconstitucional y disociadora de las tradiciones nacionales.

En Tacna la reacción ha sido mucho más intensa, las Sociedades Patrióticas se han pronunciado en forma categórica, incluso ha declarado persona non grata a Tacna a la parlamentaria e indigna de la representatividad que ostenta, términos aparentemente duros, pero cuando se pronuncian nuestras Sociedades Patrióticas debemos tomar nota puesto que llevan el legado de la historia de Tacna que es tan peculiar.

Hay aspectos estéticos en la bandera peruana que la consideran una de las más hermosas del mundo, la constitución peruana en su artículo 49 nos dice textualmente: que la bandera peruana está constituida por tres franjas verticales: roja, blanca y roja, y es en Tacna donde la adoración a esa bandera es más evidente, es la bandera por la que murieron Grau, Bolognesi, Ugarte y tantos peruanos, es la bandera que en nuestros hogares se guardaba en el lugar más sagrado durante los casi 50 años de ocupación extranjera que nos marcaron frente a todo el país, lo que nos hace distintos; un héroe poco recordado es el joven de nombre Edgard Empson, quien el 28 de agosto de 1929, con riesgo de su vida subió hasta la cima de la torre de nuestra inconclusa catedral para desplegar esa bandera, esperada por los tacneños durante todo el cautiverio, es el estandarte que motivó a Federico Barreto a describir conmovedoramente la primera procesión de la bandera que año tras año los tacneños la seguimos realizando; por ello se conoce a Tacna como “La Ciudad de la Bandera”.

Tacna por lo tanto ha reaccionado, aquí jamás se aceptará otra insignia que no sea la blanquiroja, aún desconocemos qué motivó a la parlamentaria Limache a ignorar tantos hechos históricos y jurídicos; se han dado tres versiones, una es su ignorancia de nuestras tradiciones, o que se trata de una cortina de humo distractiva del actual gobierno, otra versión es que existe la intención real de promover el cambio de nuestros símbolos y se trató de un globo de ensayo promovido nada menos que en la ciudad de la bandera y por decisión de una tacneña, si ha sido así la parlamentaria Nieves Limache puede informar que Tacna no cambiará su bandera.

27/05/22